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Cerrado el plazo de inscripción a los Premios Proyecta y con los carteles recibidos sobre la mesa, hacemos balance del diseño para cine hecho en España el último año. Esta panorámica se vislumbra gracias a la documentación aportada por los participantes y un pelín de intuición. Nos han llegado 16 carteles. La autoría se reparte entre 4 estudios gráficos (casi todos especializados en cine), 6 profesionales independientes (que llegan al cine desde ámbitos anexos como el diseño gráfico, la creatividad publicitaria o la ilustración) y algún director. Menos de la mitad son mujeres, lo que genera la duda de si hay más hombres en la profesión o, como en otras, ellos son más visibles.

Entre los remitentes, además de autores, hay unos cuantos productores y distribuidores. Esto es muy positivo porque indica que el diseñador existe para quien pone la pasta. Nuestro trabajo se valora en términos económicos (cartel y tráiler son el primer vehículo de atracción de público a las salas) aunque, curiosamente, seguimos sin constar como parte del equipo. Googlead los carteles más vistos del año y comprobad en cuántas entradas consta el autor; o se automenciona en su web y redes sociales o nadie lo hará: ni productora, ni medios especializados, ¡ni el propio cartel! Aviso a navegantes, sobre todo autónomos: haced patente vuestra autoría al tiempo que dais visibilidad a la película y sugerid lo mismo al cliente.

Casi todos coinciden en que el desarrollo de la gráfica (sobre todo en grandes producciones) es un trabajo de equipo, donde participan director creativo y artístico, diseñador, ilustrador, fotógrafo, equipo de marketing, productor, etc. Y también en que lo ideal es entrar en el proyecto al principio, desde preproducción, para generar contenidos más coherentes, sólidos y eficaces.

Los creadores inscritos se ubican principalmente en Madrid, seguida de Barcelona, Zaragoza y San Sebastián (alguna ciudad tiene escasa pero potente representación). Y trabajan para productoras y distribuidoras de origen español (de Madrid, Cataluña, País Vasco, Andalucía), francés y norteamericano. Es importante el apoyo de las cadenas de televisión privadas o estatales. Y cabe destacar la impronta del cine y diseño vascos (también catalanes) que hace identificables sus proyectos, dotándoles de cierta marca de la casa, no sabemos si relacionada con el apoyo institucional recibido. Otros puntos del mapa son menos reconocibles en su trabajo pero quizá por eso más versátiles.

Las propuestas recibidas responden a 3 tipos de encargo:

1. Para cine comercial, con presupuesto y respaldo de grandes empresas audiovisuales, al estilo americano. Suele encargarse a un estudio gráfico especializado capaz de asumir la campaña completa: cartel, adaptaciones, tráiler, créditos. Un buen presupuesto permite mayor desarrollo técnico del concepto, contar con otros profesionales. El reto está en no perder el control, la frescura (sobre todo cuando las leyes del mercado imponen criterios o tabúes). Supone gran visibilidad para el estudio, lo que atrae más trabajo.

2. Para cine independiente o de autor, con menos presupuesto. Se encarga a un profesional no necesariamente vinculado al cine. Concepto y creatividad suplen, aquí, la falta de medios, para impactar y atraer a un público selecto. A veces el estilo del teaser poster comercial es similar a este, ya que se ciñe a menos normas que el cartel final. Aunque la visibilidad de estas películas es limitada, suele establecerse un vínculo perdurable entre cliente y diseñador, al aportar éste personalidad e imagen de marca a sus proyectos, haciendo su empresa más reconocible y competitiva.

3. Para cine de autor con perspectiva comercial (a caballo entre los anteriores). Estos proyectos son un reto gráfico muy interesante porque exigen adaptarse a un público no definido por los cánones (cinéfilo actual, con intereses diversos, que busca un entretenimiento cultural). Aquí, diseñador y equipo de marketing deben crear estrategias innovadoras que atraigan tanto al selecto público esperado como a otro alejado de ese target. Su difusión puede trascender lo cinematográfico y traducirse, para productor y diseñador, en proyectos multidisciplinares.

A la vista de los carteles recibidos intuimos que por esta última vía irán el cine y el diseño del futuro.

Pero esto lo veremos el año que viene. De momento elucubrad sobre los posibles nominados a Mejor Cartel de Estreno en esta 3.a edición de los Premios Proyecta (una muestra del gran trabajo que se hace al respecto en nuestro país), dadle visibilidad para que ganemos todos ¡y el trofeo, para el mejor!


Ana Linde