5 carteles, 5 identidades // Agencia Sopa, los estrategas

Cada persona es un mundo y detrás de un cartel de cine suele haber varias (a veces, muchas). Pablo Dávila y Ana Linde son dos de ellas. Creativos especialistas en gráfica de cine, instigadores y coordinadores del Premio Fotogramas a Mejor Cartel de Estreno en la 3a edición de los Premios Proyecta. Al hilo del cuál entrevistaron a los finalistas para ofrecernos aquí una muestra del sector en España (ojo, hay muchos más). Y, de paso, invitar a diseñadores y otros implicados en la gráfica de cine a entablar un diálogo que mejore el oficio y facilite su día a día. Todo buenas e inspiradoras noticias.

Pablo Dávila – www.pablodavila.com

Ana Linde – www.analinde.com

Se definen como un laboratorio creativo especializado en branding (marcas, papá). También se consideran especialistas en proyectos singulares. Nosotros opinamos que son una gente listísima que reconoce el inmenso poder vertebrador de las ideas en la creación de imágenes.

Su paso por el diseño para cine es, de momento, tangencial, pero tienen en su currículum una clara entrada por la puerta grande: las dos campañas de la saga de Paco León, Carmina o revienta y Carmina y amén. Oyendo el relato del proceso creativo de estos trabajos, sorprende su puntería. El trabajo de investigación y conceptualización fue tan fino que la gráfica surgió como consecuencia lógica, sin demasiadas vueltas, a partir de casi una única toma. Ponen tal énfasis en construir el mensaje (metiéndose en la piel del director, el universo de la película, explorando el sentir de la calle, las redes, los precedentes), que la traducción formal resulta sencillísima. Y, lo que es mejor, ese trabajo de concepto da cuerpo a todas las acciones promocionales, no solo al diseño gráfico. Lo que viene siendo una agencia, dirán ustedes. Sí, pero en cine, esto no es habitual. Directores, productores y distribuidores suelen ser bastante territoriales en lo que a las ideas respecta, prefieren meras manos gráficas ejecutoras… Para Carmina y amén (finalista en los Proyecta 2015) crearon una religión con hashtag, #creoencarmina, cuyo icono –Carmina en mitad de una corona de laurel trufada de su propia imaginería– se convirtió en objeto gráfico de culto en las redes. «Paco León es uno de los mejores clientes que hemos tenido, fue casi parte del equipo». Cuentan que tiene la habilidad de reclutar a todo tipo de gente interesante para generar mezclas únicas y eficaces.

El núcleo duro de Sopa son dos hermanos, Luis y Álvaro, macerados creativamente en Sevilla (aunque son cordobeses, no confundir). Luis maneja la fabricación de conceptos, habla más como un semiólogo que como un publicista y está clarísimo que le encanta jugar con el lenguaje. Álvaro se encarga de traducirlo todo al terreno visual, aunque comparte con su hermano el gusto por las ideas. Les acompañan: Virginia, «la trazadora», la mano que mece la agencia en lo logístico; María, la autora de toda esa investigación que cimenta las ideas. Y Juan, que se encarga de todo lo relacionado con la comunicación online. Juntos conforman un equipo letal que se reparte entre Madrid y Sevilla, con una serie de colaboradores a ambos lados del Ave. Solo conocemos su oficina de Madrid, soleada, sencilla y con una estudiada combinación de austeridad moderna y saborcillo cañí.

Fuera del cine orbitan siempre en las industrias culturales, aplican su filigrana comunicativa a festivales, eventos de emprendimiento como Zink Shower y lo que se les ponga por delante (eso sí, dominan el arte de decir no: eligen bien los proyectos en los que se involucran).

«Nuestro objetivo es satisfacer más que sorprender. Explorar antes de diseñar. Aclarar en lugar de maquillar». Pues mira qué bien, qué claro todo. Lo mejor: demuestran un gran entusiasmo por lo que hacen.

No conocen demasiados profesionales de la gráfica de cine, valoran el trabajo de Barfutura como creadores de universos gráficos atractivos (mencionan Las brujas de Zugarramurdi) y de la creación reciente les encantan Loreak y Magical Girl.

Para terminar, preguntamos: «¿Algún vaticinio para la gráfica de cine en España?». Están muy tranquilos, confían en que el sentido común (el gusto por la exploración y la creatividad bien fundamentada) les libere de las tendencias. Parecen muy dispuestos a seguir usando su receta.


Como diseñadores, este viaje con cinco paradas tan diferentes ha sido un regalo. Con mucha prisa (la fecha del evento mandaba) tratamos de plasmar estos cinco procesos creativos en un video, para información de los asistentes a la gala de entrega de los Premios Proyecta. Huelga decir que no hace justicia a tanto talento y a tanta generosidad que estos creativos han demostrado cediéndonos su tiempo, su relato y sus imágenes.

Como instigadores del premio al Mejor Cartel de Estreno, estamos muy orgullosos de haber contribuido a que los diseñadores se conozcan (en general y entre sí), en lo que queremos que sea el inicio de una toma de conciencia del gremio, si es que existe como tal, en el maremagno del marketing de cine en España. ¿Continuará? Seguro que sí.

Pablo Dávila – www.pablodavila.com

Ana Linde – www.analinde.com

Septiembre de 2015

5 carteles, 5 identidades // Metromuster, los activistas

Cada persona es un mundo y detrás de un cartel de cine suele haber varias (a veces, muchas). Pablo Dávila y Ana Linde son dos de ellas. Creativos especialistas en gráfica de cine, instigadores y coordinadores del Premio Fotogramas a Mejor Cartel de Estreno en la 3a edición de los Premios Proyecta. Al hilo del cuál entrevistaron a los finalistas para ofrecernos aquí una muestra del sector en España (ojo, hay muchos más). Y, de paso, invitar a diseñadores y otros implicados en la gráfica de cine a entablar un diálogo que mejore el oficio y facilite su día a día. Todo buenas e inspiradoras noticias.

Pablo Dávila – www.pablodavila.com

Ana Linde – www.analinde.com

«Algo relacionado con Alemania que se inventó mi socio, no sé bien de dónde viene» dice el arquitecto Xapo Ortega, co-fundador de la productora audiovisual Metromuster, preguntado por el origen del nombre de la empresa.

Xapo no es diseñador, al menos en primera instancia. Él y Xavi Artigas –que así se llama su socio– se dedican al «activismo audiovisual», a la «deconstrucción de los códigos de denuncia», a «hackear la realidad». Y no trabajan solos. Son los creativos menos solitarios del estado, porque su materia prima es la gente. Diseñan con personas.

¿Pero, qué lío es este? Volvamos a empezar:

Ciutat morta es un largometraje documental sobre un caso de supuesta violencia policial y negligencia político-judicial ocurrido en Barcelona en 2006 (conocido como El 4F). Cinco personas fueron condenadas por un delito que, según ellos, no habían cometido. Ciutat morta es, al mismo tiempo, origen y consecuencia de una campaña de denuncia social que todavía está abierta. Obedece a un modelo de producción audiovisual en el que las obras –en perfecta aleación con las redes sociales– son un vehículo para el activismo, una forma de generar conciencia social usando un código inteligible para el mayor número de personas posible. «Queremos huir del panfleto en blanco y negro, usar las leyes del marketing para hacer llegar los mensajes de denuncia a más gente y de manera inteligible para todos». Resumiendo: contar una versión de los hechos, generar conciencia en la gente y provocar un cambio. Ciutat morta empezó a difundirse en redes, pasó cosechando premios por varios festivales importantes y poco a poco ha ido subiendo hasta hacer cumbre con la emisión en TV3.

Pero aquí estamos para hablar de diseño: Xapo Ortega sintetizó todo esto en dos imágenes, sendos carteles usados en esta particular versión de la promoción cinematográfica. Primero una cara pixelada, cuyos ojos tapa una pastilla negra contenedora del título. Es la cara de Patricia Heras, una de las protagonistas del episodio, presentada como una víctima silenciada, sin rostro, una detenida invisible. Esta gráfica representó a la película en sus primeros pasos, cuando todavía era un proyecto «familiar». Pero tras la selección en varios festivales importantes y la repercusión de la campaña en redes, la película fue creciendo en calado y superó el silencio mediático del que Metromuster acusa a los periodistas (especialmente los catalanes). Era hora de subir el tono y llegó el cartel definitivo –ganador, junto a Loreak, del premio al Mejor Cartel–: una foto de Joan Clos, ex alcalde de Barcelona, con la misma pastilla negra tapándole los ojos. Pero en este caso la ceguera no es impuesta sino elegida, es el político quien cierra los ojos ante una terrible realidad.

Paralelamente desplegaron toda una serie de piezas –sobre todo para la difusión en redes– que siguieron este irónico concepto: caras sonrientes de políticos en su fotos oficiales, sobre las que se superponen duras consignas alrededor de la causa del 4F. El contraste entre imagen oficial y verdad gritada como forma de expresar la indolencia de la gente que gobierna. Incluida una versión de las siglas 4F en una composición que recuerda a una esvástica, juego gráfico al límite… Una de las adaptaciones gráficas que más sorprende es la simulación de una enorme valla publicitaria anunciando Ciutat morta en el Festival de San Sebastián; publicada en redes, potenció enormemente la promoción de la película (pocos se pararon a comprobar si la valla era real o no). Esto es lo que los autores llaman hackear la realidad en el camino del activismo.

En Metromuster no tiene mucho sentido hablar de diseño o creación gráfica, porque trabajan en un círculo mucho más amplio. Comunicación gráfica o audiovisual están al servicio de la denuncia social y su consecuente llamada a la acción. No podemos, por tanto, calificar a Xapo como mero diseñador de carteles, pero sí como comunicador, constatando que el cartel de cine puede ser una herramienta para el cambio social. Y esto abre todo un mundo de posibilidades.

Xapo y Xavi trabajan en Barcelona junto a cientos de personas cuya ubicación es irrelevante porque la vida digital nos acerca a todos. Tras su paso por la comisión audiovisual del 15M barcelonés, decidieron explorar las posibilidades del vídeo y el audio en un sentido social. A nivel gráfico, Xapo confiesa su gusto por lo sencillo, lo directo. Le gusta el Constructivismo pero no parece prestar especial atención a la estética más allá de la servidumbre al mensaje. La función por encima de cualquier otra consideración.

Su relación con el marketing audiovisual es, pues, absoluta, pero en una senda no demasiado frecuentada por los colegas de profesión. Su discurso resulta visionario (¿quizá rozando lo agorero?): «Estamos comprobando que la hegemonía mediática está obsoleta, los mensajes emanan desde abajo, y somos muchos más».

Xapo confiesa su total desconocimiento del panorama del diseño para cine. Cree en el diseño como un medio y ni siquiera se siente demasiado autor de la gráfica. Apunta a la democratización de las herramientas y procesos como una gran ventaja en el terreno creativo. La economía colaborativa, el trabajo en red y la fe en el prójimo sustentan la forma de comunicar que él y sus socios defienden, en medio de un clarísimo cambio de paradigma. Esto también es cine y también es diseño.


 

Como diseñadores, este viaje con cinco paradas tan diferentes ha sido un regalo. Con mucha prisa (la fecha del evento mandaba) tratamos de plasmar estos cinco procesos creativos en un video, para información de los asistentes a la gala de entrega de los Premios Proyecta. Huelga decir que no hace justicia a tanto talento y a tanta generosidad que estos creativos han demostrado cediéndonos su tiempo, su relato y sus imágenes.

Como instigadores del premio al Mejor Cartel de Estreno, estamos muy orgullosos de haber contribuido a que los diseñadores se conozcan (en general y entre sí), en lo que queremos que sea el inicio de una toma de conciencia del gremio, si es que existe como tal, en el maremagno del marketing de cine en España. ¿Continuará? Seguro que sí.

Pablo Dávila – www.pablodavila.com

Ana Linde – www.analinde.com

Septiembre de 2015

5 carteles, 5 identidades // Barfutura, los especialistas

Cada persona es un mundo y detrás de un cartel de cine suele haber varias (a veces, muchas). Pablo Dávila y Ana Linde son dos de ellas. Creativos especialistas en gráfica de cine, instigadores y coordinadores del Premio Fotogramas a Mejor Cartel de Estreno en la 3a edición de los Premios Proyecta. Al hilo del cuál entrevistaron a los finalistas para ofrecernos aquí una muestra del sector en España (ojo, hay muchos más). Y, de paso, invitar a diseñadores y otros implicados en la gráfica de cine a entablar un diálogo que mejore el oficio y facilite su día a día. Todo buenas e inspiradoras noticias.

Pablo Dávila – www.pablodavila.com

Ana Linde – www.analinde.com

 

Todo el mundo les conoce en la profesión, llevan 12 años creando carteles y grafismo adyacente al cine. Dentro del panorama español, son «los prácticos», la agencia «a la americana» (aunque en sus orígenes pusieron cara a mucho cine europeo). Suyas son algunas de las gráficas de películas más importantes de 2014 (La isla mínima, El niño), entre otras muchas. Pesos pesados de la industria como Álex de la Iglesia o Telecinco Cinema, por nombrar solo algunos, confían reiteradamente en su trabajo.

Hacen un diseño muy práctico, muy efectivo, cumpliendo todos los parámetros de la gráfica publicitaria profesional: mensaje y universo gráfico claros, volcado eficaz en todas las piezas de la campaña, todos los reclamos bien destacados… Nadie lo niega: son un referente. Tienen la suerte que todo creativo desea, haber parido parte del imaginario colectivo del que son contemporáneos (aunque sea a lomos de una obra ajena). Nadie olvidará la deconstrucción en clave de comedia de la Ikurriña que se inventaron para publicitar 8 apellidos vascos, por poner un ejemplo. Su nivel de especialización y su media productiva son comparables en España a las de muy pocos estudios (Villuti, Usert38 y poco más).

 «Entendemos la importancia del marketing, los actores son el bífidus del yogur» dice Sergio González Kuhn, director creativo del estudio. Tiene asumido que es muy difícil que un cartel de cine fiel al mensaje publicitario gane un premio de diseño. Es decir, no aparenta llevar demasiado mal la dictadura del mercado, entiende las necesidades de sus clientes y hace lo posible por satisfacerlas (lo cual no quiere decir que no defiendan su trabajo). Cree que cumplir tiempos, responder al compromiso, trabajar de manera eficaz, generar confianza, etc., son recursos tan importantes o más que la maestría necesaria para combinar colores, formas, tipografías y fotos. «La seriedad es lo que nos ha mantenido tantos años», dice Sergio. El ego creativo en su sitio, en pos del negocio.

Pero no siempre son tan obedientes, dedican una parte importante de su creatividad a proyectos propios, a Sergio se le ilumina la cara cuando habla de ellos (top secret). Le gustaría ser «el Bulli del diseño», poder cerrar el chiringuito seis meses y dedicarse a su laboratorio de «re-creación». Y critica de la industria cinematográfica española la falta de organización que a veces tiñe de tensión y desacierto un trabajo precioso. Bajo una batuta errática y oscilante el resultado se resiente…

Preguntado por La isla mínima (finalista en la categoría al Mejor Cartel de Estreno de los Premios Proyecta 2015), Sergio comparte orgulloso el proceso creativo. El cartel sobrevivió entre un bosque de opciones y retoques: «Intentamos conceptualizar antes de empezar a producir, pero a veces no queda más remedio que tantear. Trabajamos en abanico, proponemos una serie de imágenes y vamos estrechando el cerco».

A nivel gráfico, les define una redundancia: son «muy gráficos». Esto significa que se decantan por un diseño muy atento al uso de la tipografía, la composición y la coherencia formal en todas las piezas. El diseño de un buen logo para el título es fundamental, como lo es dotar a todas las adaptaciones del cartel (exteriores, redes, trade) de un común denominador gráfico a prueba de bombas. Por cierto, el estudio está ubicado en Madrid en las alturas de un céntrico teatro, donde comparten creatividad cinco creativos y el jefe, número que aumenta en función del encargo (ilustradores, fotógrafos, animadores). El trabajo en equipo es una máxima y no hacer horas extras una obligación. La oficina es ostensiblemente austera, de un blanco nuclear, como si necesitasen que la inspiración les llegase solo desde dentro, con los ojos limpios.

Tienen perfectamente ubicados a sus competidores, a los que admiran (el teaser de lo próximo de Amenábar, Regresión, les parece de lo mejor que han visto últimamente, piropo directo a Usert38); y se muestran entusiastas ante la idea de estrechar lazos con otros estudios. Miran a Estados Unidos como fuente de tendencias y carril por el que cine y diseño discurrirán. En definitiva, han hecho los deberes y da la impresión de que disfrutan con lo que hacen: «Los diseñadores damos valor a las cosas, mezclamos elementos para generar una armonía». Bonita misión en este extraño mundo.


Como diseñadores, este viaje con cinco paradas tan diferentes ha sido un regalo. Con mucha prisa (la fecha del evento mandaba) tratamos de plasmar estos cinco procesos creativos en un video, para información de los asistentes a la gala de entrega de los Premios Proyecta. Huelga decir que no hace justicia a tanto talento y a tanta generosidad que estos creativos han demostrado cediéndonos su tiempo, su relato y sus imágenes.

Como instigadores del premio al Mejor Cartel de Estreno, estamos muy orgullosos de haber contribuido a que los diseñadores se conozcan (en general y entre sí), en lo que queremos que sea el inicio de una toma de conciencia del gremio, si es que existe como tal, en el maremagno del marketing de cine en España. ¿Continuará? Seguro que sí.

Pablo Dávila – www.pablodavila.com

Ana Linde – www.analinde.com

Septiembre de 2015